Susurro
¿Puedes ver
esto? ¿Ves los colores del atardecer? ¿Puedes ver el sol escondiéndose en el
mar?
No sé dónde
te encuentres, ni a donde vallas, pero me pregunto constantemente, si me
piensas, si me recuerdas, ¿alguna vez realmente llegaste a tener un aprecio por
mí?, ¿alguna vez te importo esto?, ¿Entendiste el mensaje que le susurre al
viento para ti?
Te vi
alejarte lejos de mí, de la tormenta. Te vi huir de los fuertes vientos y de
las fuertes mareas, decidiste huir y mirar por la borda, decidiste aceptar mi
renuncia mientras te alejabas. Aun no entiendo como pudiste hacerlo, eras
importante para mí.
En este
atardecer mientras el sol se oculta, recordé aquella noche donde le susurré un
mensaje al viento, esa noche mientras el barco se hundía, donde trataba de
explicar cómo me sentía… como te sentía. la recuerdo ahora, porque quedo como
un anhelo de ayuda perdida, esperando por tu renacer.
Viento, hoy te repito el susurro. El mensaje
de adiós que le llevaste, antes de saltar al bote salvavidas y abandonar el
barco. Una despedida para él, Te repito a ti viento , el mismo de esa noche, una
vez más, tal vez tu puedas guardar en tu memoria, el ultimo adiós de un náufrago
adolorido y decirme su expresión al escuchar mi susurro de despedida, el cual
sigue resonando en mi mente:
-Nunca sabes lo
que es tocar fondo, hasta que el agua te deja sin oxígeno. Creí haberme
acostumbrado a que solo miraras por la borda ignorándome, perdido en el océano,
pero no, no era verdad. Te lo dije incansables veces, donde tu solo me decías
que lo sentías mientras pedias perdón, y yo te creí. Me llenaba de tristeza y
pesadez pensar que no era lo suficiente para ti, que nunca lo fui… si me
hubieran dicho que ese sería el inicio del fin, no lo hubiera creído. Te
refugiabas en tu “no sé qué decir” “no se hablar de esto” te refugiaste con tus
respuestas vacías y me dejaste sola. Joder te necesitaba tanto y me dejaste a
la deriva, nunca pudiste tratarme como lo que quería, como una amiga, nunca. las
veces que me hacías sentir “bien” eran actos tan forzados y necesitados de mi
presencia por tu parte, siempre creía que algún día te darías cuenta del daño
que me hacías. Creí que ese día podría llegar, pero este barco se hunde y no quiero
puedo vivir esperando, no más. Te trate de explicar por qué me sentía así, te
dije que tu desinteresada y borde atención en nuestro bote en comparación con
la increíble importancia que le dabas a otros barcos me dolían, porque yo
trataba de hacer todo por lograr un poco de tu apoyo en nuestro navío, y decías
que me entendías … maldito mentiroso, ¿porque me dijiste que sería mejor cuando
sabias que no era cierto?, ¿porque decías que te importaba, cuando la que se pasaba
horas arreglando y cuidando el barco era yo ,¿ porque te perdone tantas veces
si me hacías tanto daño? , eso sí que fue mi culpa, por creer que cambiarias,
creer que cumplirías tus promesas, siempre te creí, aunque mi corazón gritaba
que me mentías, tantas cartas consumidas por tus ojos hermosos y vacíos,
siempre te creí. Pensé que tomarías más consideración, que dejarías de tratarme
como un simple polisón, como una desconocida. Siempre fuiste un misterio, que
nunca pude entender, pero que podía sentirlo y dolía. Pude ver todas las
grietas en el barco que claramente no veías, cada una más profunda que las otras,
y te veía a ti, mirando por la borda una vez más, puse tu felicidad sobre la
mía siempre. Trate de reparar nuestro barco tantas veces que ya no había piezas
suficientes para armarlo otra vez, ya no tenía más piezas que dar, y tú no te
dignabas a soltar ninguna tuya. Te dije que tenía miedo, que un día saltaría
del barco, que temía cansarme de luchar por nuestro navío sin tu apoyo. Me temo
que ya me he cansado, te jure un paraíso, que no creo sea para nosotros. Sé que
tu paraíso lo conseguirás con alguien más, al igual que yo. Te prometí estar
siempre contigo, como tú conmigo… pero hace mucho que no estas … ni siquiera sé
si realmente estuviste, o fue una creación de mi cerebro por mantenerme a
flote, ya no quiero nada de ti, has ganado, y yo me rindo. No puedo seguir navegando
sola este barco, en esta travesía que se supone debía de ser de los dos, ya no
puedo. Parece que creías que estábamos bien, ¿enserio lo creías?
Me duele mucho
esto, pero lo hago con la intención que me duela por última vez… nuestra travesía
termina aquí. Ojalá hubieras hecho algo al respecto para parar este naufragio,
pero solo lo aceleraste, y se ha hundido, y adivina que; la que estaba abordo era
yo. Ódiame por el resto de tu vida si quieres, pero no volveré contigo a tu
navío, no otra vez. Té dije que me ahogaba, que me estabas dejando sola, que me
estabas perdiendo … me aferraba a ti y ahora e decidido soltarme, e decidido
que debo salir del barco y dejarme ir, ya basta. Este es el final de nuestra travesía,
ya no somos, y quiero que al menos esto puedas entender.
Adiós, espero
que encuentres a otra marinera, que este decidida a cruzar mar y tierra contigo,
y que esta vez la valores, no la dejes sola en el barco, no le agás el mismo
daño que a mí. Te quiero tanto, pero esta vez he decidido quererme a mí, adiós.
¿Dime
viento… viste su cara cuando le entregaste mi susurro?
Comentarios
Publicar un comentario